Extraña vicio de viejas andanzas, mirar la luna desde la terraza, fumarse un faso con la muchachada, pensando solo en no pensar en nada.
En esa esquina él sigue sentado, como todos los días sin vivir feriados. Cada tanto hay una que le da la mano, que le dice dale vamos que nos vamos a vivir la vida como es debido, a cantar canciones a compás del vino.
Y vas buscando el que te diga que el sentido en esta vida, y ahí no más cruza mi voz que te pregunta por qué nunca querés creer que todo lo que baja sube? y el suelo a veces se convierte en nubes ~
No hay comentarios:
Publicar un comentario