El futuro se me presenta incierto, cambia de color tan rápidamente como mi inestable estado de ánimo, y a veces me veo muy alta, y otras caída en un profundo abismo. Y lo peor es que no sé cómo acabará todo. Igual el futuro nunca llega.
El presente me confunde y juega a llevarme al pasado o al futuro para distraerme; quizás por ello sea el tiempo más letal. Se me escapa constantemente, aunque materialmente siempre esté en el presente. Aquí. Ahora. Cambiante, efímero.
- Vivir el pasado como un presente, y perderse en los sueños del futuro... Es tu perdición.
No hay comentarios:
Publicar un comentario