Ibas a cambiar el mundo, y no cambiaste nada, hay que remar igual en subida que en la bajada. Lo
mismo es errarle a la salida que a la llegada. Cuando todo estaba oscuro ay cómo brillaba tu alma. Hoy
se apagaron tus luces, ya no te brilla nada. Me convencías de todo, me transmitías confianza. De todo
eso que era tuyo, ya no te queda nada. Ya no sobran como antes las ganas de abrazarte, ya no
sobran como antes las ganas de mirarte, ni de abrazarte, ni de mirarte. Y no mostraste nada
y no cambiaste nada. Ya no te brilla nada, ya no te queda nada.
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